Los días tienen 24 horas, eso es un hecho, aunque si trabajas y estudias a la vez, parece que necesitas unas cuantas horas más para poder llegar a todo. Pero no podemos luchar contra eso ni añadir horas al día. En base a mi experiencia te propongo estas claves para sacar el máximo rendimiento a tus días, poder cumplir tus objetivos y encontrar el equilibrio entre trabajo, estudio y vida personal. ¡Allá vamos!

  1. ORGANIZATE

“Vaya, gracias por la idea”. Seguro que es lo que has pensado al leer este primer punto. Pero quiero ir un poco más allá del hacerte un horario. Aprovecha tu Smartphone, él tiene la oportunidad de ayudarte a tener tus tareas organizadas. Hay un montón de aplicaciones para esto, empezando por el calendario de Google. Pero para mí las mejores son “Do it”, “Google Keep”, “Timeful” y “Evernote”. ¿A qué esperas para tener todas tus trabajos y objetivos organizados en tu mano?

  1. COMUNICA TU SITUACIÓN

Tanto en el trabajo, como en clase, como con tus amigos. Esta circunstancia puede sobrepasarte, si tu entorno está enterado de tus problemas es más probable que empaticen contigo y te ayuden. Es importante que el trabajo sepa que estudias, para darte la opción de una mayor flexibilidad en tu horario laboral. Sobre todo en épocas complicadas como pueden ser los exámenes finales.

  1. TU ENTORNO ES TU APOYO

Tampoco olvides que tu familia y tus amigos te quieren y se preocupan por ti,no les apartes. Cuenta con ellos y dedícales tiempo aunque pienses que no lo tienes. Muchas veces revitaliza más un café con amigos o una cena en familia, y nos permite coger fuerzas para seguir con la jornada.

Es imprescindible estar rodeado de gente que te apoya, que busca tu bien y que te ayuda a ser mejor. Esos amigos que te motivan a dar lo mejor de ti, que te echan una mano en todo lo que puedan, aunque no tengan ni idea de cómo. Y sobre todo, apóyate en tu familia. No pagues tus frustraciones con ellos, al contrario, aprovecha para desahogarte, y que te mimen en los días más duros.

  1. SÉ REALISTA

Tú eres el que mejor se conoce, tus fortalezas y tus limitaciones. Pero es importante no olvidar estas últimas. Trabajar y estudiar no es del todo imposible, pero sí difícil y muy duro. Es necesario que cuando realices tu horario y organices tu tiempo hagas horarios realistas. De lo contrario solo conseguirás un nivel mayor de estrés, y muchas veces no poder lograr tus objetivos. No te hagas horarios milimetrados, todos tenemos imprevistos o simplemente días en los que trabajamos mejor que otros. Al no dejar margen a error, en cuanto surja el más mínimo imprevisto nuestro día se derrumbará.

  1. TU ESFUERZO TIENE RECOMEPENSA

Ser un “Mr Wonderful” total no siempre es posible. Por mucho que vayamos a trabajar o a clase con nuestro mejor ánimo, muchos días solo nos apetece quedarnos en la cama o no relacionarnos tanto. ¡No te desesperes! Algo que tienes que tener en mente siempre es que todo lo que haces tiene su recompensa final. Por muy negro que veas tu día, o por muy agobiado que estés, recuerda que esa implicación y tu buena labor se verá premiada. Y lo más importante, no olvides porque comenzaste. No olvides tu meta. El llegar a ella es lo que debe motivarte a no dejar de perseguirla.

Si te sientes identificado con este problema, ¡enhorabuena! Eres una persona que está dando todo por el futuro que quieres para tí, y al final lo tendrás. Espero que te hayan servido estos consejitos, y si conoces alguno más no dudes en dejarlo en comentarios.

Texto: Cristina Hernando  – Directora departamento de Prensa

Revisión y maquetación: Anais Valencia Corcín – Departamento Social