Mudarse fuera de casa a la universidad y vivir solo tiene muchísimas ventajas, pero todos los que estamos en esta circunstancia sabemos que estando de exámenes es de todo, menos una ventaja. Si de normal es complicado compaginar los estudios con sobrevivir, en exámenes lo es todavía más.

Mantener la nevera llena, cocinar, limpiar el piso, poner lavadoras, a la vez que estudias, terminas los trabajos en grupo y mantienes una mínima vida social parece una tarea más que complicada y solo de pensarlo, me agobio.

Así que, tras cuatro cursos viviendo sola, os traigo mi guía de supervivencia volumen exámenes:

 

  1. PREPÁRATE y prepara tu casa

No es que los exámenes nos pillen de sorpresa, sabemos con tiempo que vendrán, y qué días serán, así que hay que estar preparados. Quítate de en medio todas las tareas de casa que puedas: cambia las sábanas, pon las lavadoras, limpia el piso, ordena tu habitación…

El objetivo es poder centrarte en lo que te tienes que centrar sin estar todo el tiempo pensado en lo que tienes que hacer cuando llegues a casa.

 

  1. LA COMPRA

Está la compra normal, y la compra de exámenes. Estando tan liados es fácil olvidarse de comer, o por lo menos comer bien. Los nervios, la ansiedad, hacen que queramos comer todo lo que no deberíamos.

A mí me gusta hacer una lista de la compra, para hacerla busco comidas fáciles, rápidas, sanas y que me mantengan llena, así me aseguro de comer bien.

 

3. MEAL PREP, organiza tu menú

Creo que no puedo recalcar lo suficiente la importancia de este punto. Si hacer la compra es importante, organizar el menú y tener comida preparada de antemano, todavía más. Hay días que dedico un par de horas a cocinar, como por ejemplo legumbres, purés, guisos más elaborados… Que luego congelo o guardo en la nevera para el resto de la semana.

Es súper cómodo sacar el taper del congelador la noche anterior y tener ya lista la comida del día siguiente. Lo bueno de esto, es que puedes empezar a hacerlo con tiempo, es tan sencillo como cocinar extra e ir congelándolo. Así, solo tendrás que encargarte de cocinar aquellas cosas que necesiten ser hechas en el momento.

¡Tendrás comidas ricas, sanas y además no te llevará nada de tiempo, solo calentarla!

Y si, además tienes la suerte de tener compañeros de piso fantásticos, podéis cocinar en común durante estos días ¡hoy por ti, mañana por mí!

  1. DESCONECTA 

Desconectar no significa viciarte a una serie nueva, porque créeme, por experiencia te digo que es muy mala idea. Lo que sí es buena idea es intentar dedicarte algo de tiempo a ti mismo, sea como sea, sin que llegue a convertirse en todo tu tiempo.

Puedes ver un capítulo después de comer, leer un rato, hacer algo de deporte, charlas con tus compis de piso, tomar un café con tus amigos, ponte un rato a ver OT Directo… Cualquier cosa que haga que dejes de pensar en los exámenes, y le dé un respiro a tu cabeza, hará que cuando te vuelvas a poner estés mucho más lleno de energía.

  1. DESCANSA

Si desconectar es importante, descansar es todavía más importante. Muchas veces me lío por las noches a hacer cualquier cosa, me distraigo, se me hace tarde y al final acabo durmiendo poco. O mucho peor, me quedo durmiendo la mañana siguiente sin conseguir madrugar.

Este punto es una lucha constante en mi vida, pero estoy intentando despegarme de las pantallas justo antes de dormir. Lo he cambiado por leer un rato o tomarme una infusión de las que ayudan a dormir (juro que funcionan, y además con un poco de miel me encantan).

 

Y hasta aquí van mis primeros consejos para sobrevivir a exámenes viviendo solo. Puede ser que algunos parezcan muy obvios, pero cuando yo llegué a la universidad y me encontré con mis primeros exámenes me hubiera gustado saber estas cosillas.

Además, por muy mal que se pase estando solo en exámenes, después tiene mil cosas buenas el resto del curso, especialmente para celebrar el fin de exámenes, así que ¡ánimo!

 

 


Texto, revisión y maquetación: Anais Valencia Corcín – Departamento Social