Hoy me gustaría hablaros de un libro que viene al hilo del post de la semana pasada: la famosa preocupación por nuestro tiempo.

¿Cómo hago para poder organizar mi tiempo, mi vida…? Es una pregunta que ya preocupaba hace siglos, me atrevería a decir que durante toda nuestra existencia.


El libro que tengo el honor de poder presentaros hoy es “El Vendedor del Tiempo” de Fernando Trías de Bes.

TC es un Tipo Corriente al que le preocupa no tener tiempo para cumplir su sueño – el estudio de las hormigas de cabeza roja – porque tiene que trabajar muy duro para ganar dinero y mantener a su familia. Algo muy común ¿verdad? Un día se apunta a un curso de marketing para emprendedores y ahí se le ocurre la brillante idea de vender tarros de orina en los que condensa cinco minutos, es decir, comercializa el tiempo.  Poco a poco se va convirtiendo en todo un boom en la sociedad, ya que se hace legal y la gente puede utilizar esos cinco minutos cuándo y cómo quieran, en mitad de una jornada laboral, vacaciones, etc.

Esto, a la larga se convierte en un grave problema pues de cinco minutos aumentó a cajas de dos horas y posteriormente a cubos de una semana. TC ante este caos tuvo que vender todo lo que le quedaba y decirle a la gente que todo caducaría a los quince días. Finalmente debió mucho dinero a los bancos y arruinó a todo un país por lo que fue juzgado a la silla eléctrica, pero antes de que le mataran dijo que lo arreglaría todo. Se le ocurrió que ya que el Tiempo era Dinero, la única solución era que el estado pusiera e circulación billetes y monedas de minutos, así compraría a los ciudadanos el tiempo que poseen. Es decir, le darían 35 años de monedas a cada ciudadano para quedarse como al principio. Este libro tiene dos finales posibles a elegir, que todo siguiera como fue o que TC hubiera creado tal temor que a alguien se le ocurrió comercializar con el agua…

Una vez sabiendo de qué va esta lectura, llega el momento de reflexionar. ¿Quién no ha deseado nunca poder controlar el tiempo? Al menos el suyo propio. Este libro nos hace pensar en si somos realmente libres o si al menos nos lo hemos parado a pensar en algún momento.

¿Es verdad eso de que el tiempo es dinero? Yo opino que el tiempo es una variable muy importante a la que le damos valores muy distorsionados puesto que no la podemos modificar. El tiempo es algo que no se recupera nunca y que hay que saber invertirlo y aprovecharlo. El dinero se gana y se pierde pero el tiempo pasa sin preguntarnos. Y precisamente ese quebradero de cabeza que nos ocurre es porque nos estamos acostumbrados a no poder “editar”. Hoy en día si algo está mal, por lo general podemos corregirlo, editarlo, cambiarlo… pero el tiempo es imposible de devolverlo.

Supongo que gracias a esta lectura podemos pararnos a ver cuánto vale realmente nuestro tiempo y en qué vamos a decidir invertirlo ya que es algo muy valioso que tenemos en nuestras manos.

Y tú ¿ves ahora de manera distinta el control de tu tiempo? ¿Crees que deberías invertirlo mejor?

Texto: Alba Padilla Cortés – Departamento Prensa

Revisión y maquetación: Elena González del Álamo – Junta Directiva y Cofundadora